sábado, 13 de septiembre de 2008

Ike se debilita y sigue su camino


La isla de Galveston, ciudad de Texas ubicada al noroeste del Golfo de México, sintió la fuerza del fenómeno meteorológico a las 7:10 GMT, cuando se registraron vientos de hasta 175 kilómetros por hora.

La mayor parte de la ciudad -que fue escenario de un huracán en el que murieron 6.000 personas en el año 1900- está bajo el agua después de que las olas alcanzaron 3,7 metros.

La tormenta se ha debilitado y ha sido degradada a categoría uno.

Ike se aleja de Houston y se enrumba hacia Arkansas.

Más de un millón de personas fueron evacuadas, pero existe temor por la suerte de hasta 90.000 personas, que -como informaron funcionarios estadounidenses- decidieron hacerle frente a la tormenta.

En Galveston, un estimado de 23.000 residentes decidió no seguir la orden de abandonar sus viviendas.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien había declarado la emergencia federal en Texas, dijo que las autoridades estatales y federales conducirán conjuntamente los esfuerzos de reconstrucción así como también el suministro de generadores de electricidad, de hielo y de agua.

El Secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Michael Chertoff, llegará a Texas el sábado si las condiciones atmosféricas lo permiten.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha decidido no aplicar las regulaciones federales de mantenimiento de aire limpio para permitir la venta de gasolina en los estados afectados por la tormenta con el objeto de reducir los riesgos de una interrupción del suministro del energético.

Ike ha provocado la paralización de más de una quinta parte de la producción petrolera estadounidense y ha forzado al cierre de 17 refinerías en el Golfo de México como medida de precaución.

Lluvia y escombros

Jessica Willey, una periodista basada en Galveston, dijo que Ike ha sido la peor tormenta que ha visto.

"La lluvia cae de costado. Los escombros están volando por el aire. Las cosas se desgarran de los edificios cada segundo", dijo la reportera.

A los trabajadores de los servicios de emergencia se les pidió abandonar las calles hasta que culmine el toque de queda.

"Esperamos encontrar las personas que se quedaron vivas y bien", dijo la alcalde de Galveston, Lynda Ann Thomas.

Hay una inundación generalizada y en un hospital el agua alcanza los tres metros.

La ciudad ha perdido el suministro energético y se ha reportado que algunas casas están incendiadas.  (BBC)



NotiVen21__NotiVen21__NotiVen21__NotiVen21__NotiVen21__NotiVen21

No hay comentarios: